Eso dice la Pizarnik, pero sé que, para construirle esas alas a mi soledad, es necesario labrar cada vez y buscar las estrategias de esa labranza. Arar para sembrar y tener frutos, así se produce la vida.
Este sentimiento de desasosiego frente a la incertidumbre me viene recorriendo el cuerpo desde que tengo recuerdos, más hoy es intenso y como si no quisiere ver el mundo tal y como es, me refugie en el chinchorro y busqué lo pérdido entre mis medios, sabiendo con exactitud que ahí no está. "No creas que el teléfono va a darte los números que buscas. ¿Por qué te los daría? Solamente vendrá lo que tienes preparado y resuelto, el triste reflejo de tu esperanza, ese mono que se rasca sobre una mesa y tiembla de frío" diría Córtazar.
Ahora, en plena luz de noche, decidí que lo mejor es empezar a escribir todos esos sentimientos que me aprisionan y por eso creé este nuevo espacio donde desbordar mis palabras -tal vez casi oculto a la realidad- mientras que, en el pleno rayo del sol me someto a la tarea de sobrevivir y a la expectativa de un nuevo sendero para caminar, para cantar, para ser feliz.
Hoy, el día fue de buscar donde no voy a encontrar, capaz es bueno que deje de buscar, sería mejor la coincidencia. Un café, un collar de macramé como catarsis y un mañana lleno de asuntos que para mi inconsciente no tienen la mínima relevancia.
Huni Meka y Sui Generis como música para mis procuras, capaz no sólo estoy buscando en el lugar equivocado, sino estoy buscando sin antes haberme encontrado.
Un pedacito de un poema de Onetti que leí durante...
Querida Litty
Desde hace meses
con inusitada frecuencia
no me deja el cartero cartas tuyas.
Será amnesia del hombre
o tal vez las apile
en un rincón limpio
de su cuarto de soltero
solterón
y algún día me las traiga
cinta rosa
todas juntas
como un banquete
para el olvidado hambriento
que puede imaginarse
desde ahora
una clara catarata
de ternuras y recuerdos.
Nenhum comentário:
Postar um comentário